Las ventajas y potencialidad de las técnicas de simulación son reconocidas cada vez más en un amplio rango de actividades entre las que podríamos citar: formación de personal especializado, ayuda a la toma de decisiones, así como evaluación de políticas de planificación, que se presentan en ámbitos tales como la industria automovilística, industria de procesos, industria manufacturera, hospitales o la administración.

Básicamente, la simulación proporciona un entorno para estudiar el comportamiento dinámico del sistema objeto de estudio bajo distintas condiciones de operación, utilizando modelos continuos, discretos o combinados como representación del mismo.

El uso de técnicas de simulación que faciliten el diseño, la evaluación de alternativas, la predicción, la experimentación de estrategias, contrastar teorías o la toma de decisiones, a partir de un modelo matemático, permite obtener según los casos un mejor aprovechamiento de los recursos de los que se dispone, un incremento en los resultados del proceso productivo, una mejor organización, o una mayor formación y comprensión de los procesos, lo cual es esencial para lograr un adecuado nivel de competitividad en los mercados internacionales.

Sin embargo, a pesar de la potencia de los actuales entornos de simulación, y de su uso en algunos sectores como el de entrenamiento ( p.e. simuladores de vuelo o de control de centrales nucleares), las herramientas de simulación no son utilizadas en nuestro país como sería de esperar en los procesos productivos ni en otros campos como la educación.

Por todo ello, los objetivos del grupo es promover y coordinar la investigación y el uso de las técnicas de modelado y simulación, establecer mecanismos con el sector industrial que faciliten la subvención económica a actividades relacionadas con la simulación, estimular el desarrollo, uso y evaluación de nuevas herramientas, así como la generación de materiales didácticos.